5 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura
Consentimiento informado en parques: qué exige la Ley 21.719 y cómo firmarlo desde el celular
La nueva ley de datos personales de Chile entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026. Qué cambia para un parque que guarda nombres y RUT de niños, y cómo firmar el consentimiento desde el celular sin papel.
Un parque de trampolines guarda datos sensibles todos los días: nombre y RUT de niños, celular del apoderado, a veces condiciones de salud. Hasta ahora eso vivía en cajas de formularios de papel. Con la Ley 21.719, que reemplaza a la Ley 19.628 y entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026, guardar esos datos pasa a tener reglas claras y multas reales.
Lo que cambia, en corto
- Necesitas una base legal para tratar cada dato. Para un parque, la principal es el consentimiento libre, informado, específico e inequívoco del apoderado.
- Los datos de niños tienen protección reforzada: el consentimiento lo da quien tiene su cuidado.
- La familia tiene derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición y portabilidad, y tienes que poder responderlos.
- El marketing necesita su propio consentimiento, separado del ingreso al parque, y revocable en cualquier momento.
- Se crea la Agencia de Protección de Datos Personales, con capacidad de fiscalizar y multar. Las multas se miden en UTM y suben con la gravedad.
Este artículo explica la ley para dueños de parques. No es asesoría legal; el texto de tu consentimiento lo debe revisar tu abogado.
Qué tiene que decir tu consentimiento
- Quién es el responsable de los datos: tu razón social y un contacto.
- Qué datos pides y para qué: nombre y RUT del saltarín para la autorización, celular del apoderado para enviar la entrada.
- Los riesgos de la actividad y las normas del parque, en lenguaje que un apoderado entienda en un minuto.
- Cuánto tiempo guardas los datos y cómo la familia puede pedir que los borres.
- Una casilla aparte, nunca marcada por defecto, para recibir promociones.
Por qué el papel ya no sirve
Un formulario de papel firmado en la fila cumple mal tres cosas a la vez: no prueba cuándo se firmó ni qué versión del texto se aceptó, no permite responder rápido a un apoderado que pide sus datos, y obliga a que alguien lo transcriba después, con errores. Además retrasa la entrada de todos los que vienen detrás.
Cómo se firma desde el celular
- La familia recibe un enlace por SMS o WhatsApp al comprar, o escanea un afiche en el parque.
- Escribe nombre y RUT de cada saltarín y acepta el consentimiento leyendo el texto completo.
- El sistema guarda la aceptación con fecha, hora y la versión exacta del texto.
- Queda un código por familia, válido por un año. La próxima visita no vuelve a llenar nada.
- La casilla de promociones se marca solo si la familia quiere, y se puede desmarcar desde el mismo enlace.
Bien hecho, el consentimiento digital no es un trámite más: es lo que vacía la fila del sábado y lo que te deja una base de familias que sí puedes usar, porque cada nombre viene con su permiso.
¿Quieres ver cómo se ve esto en tu parque?
Agenda 30 minutos